La versatilidad del pisco en cuatro pasos

Hace algunos días, la marca de pisco Malpaso realizó una cata en línea a cargo del sommelier y bartender Carlos Astudillo. En la oportunidad pudimos probar cuatro de sus productos, como son 35° Especial, 40° Reservado, Pedro Jiménez y Reservado Premium.

A primera vista, todos ellos comparten un estilo de envase muy particular, pues se trata de una botella rectangular característica de la marca. Dada su total transparencia, el packaging permite percibir a simple vista la pureza del producto, así como los sutiles cambios de color entre ellos.

Además, la totalidad se elabora con uvas de producción propia cosechadas en el Fundo Huamalata, en los alrededores de la ciudad de Ovalle. Eso permite un absoluto control sobre la materia prima, de manera de lograr destilados de alta calidad.

Primera ronda

El primer pisco Malpaso en ser degustado fue 35° Especial, el cual presenta un color ámbar claro que se lo da su paso por chips de madera. Está elaborado con uvas Moscatel Rosada y Moscatel de Alejandría. Esta combinación le entrega leves notas a caramelo, vainilla y frutas secas (como membrillo), uva madura, así como toques florales y anís.

Se sugiere maridarlo con quesos frescos, mariscos elaborados (como machas a la parmesana) o pescados grasos (como el salmón). Esa combinación permite bajar la sensación de alcohol y realzar los aromas y sabores del pisco. También es ideal para mezclarlo con una bebida cola para preparar una deliciosa piscola.

El segundo producto Malpaso de la cata fue 40° Reservado, el cual tiene un paso por barricas de roble francés y americano de segundo uso. Eso le otorga un color ámbar claro y un potencial alcohólico un poco más alto que su predecesor. Presenta aromas a caramelo y vainilla más intensificados. Combina muy bien con queso azul y un pedazo de torta de mil hojas.

Variedades especiales

El tercer pisco Malpaso degustado fue Pedro Jiménez, el único monovarietal de la muestra, es decir, elaborado con una única cepa del mismo nombre. Se trata de un pisco de bajo perfil aromático y que no tiene paso por madera, sino tres meses de reposo en cubas de acero inoxidable.

Ese tratamiento le otorga aromas cítricos y frutas verdes (como limón de Pica), así como notas florales (tipo lavanda). Esas características permiten balancear el dulzor de una gaseosa, de manera de -por ejemplo- preparar una piscola menos empalagosa. Ideal para coctelería, combina muy bien con platos como tiradito de reineta, pues permite un maridaje de contrapunto. También se puede maridar con queso fresco o de cabra.

Por último fue el turno de la variedad Reservado Premium, que se elabora con uvas de Moscatel de Rosada y Moscatel de Alejandría. Se guarda seis meses en cubas de acero inoxidable, lo que entrega 40° más suaves, con notas frutales, uva madura, flores y un toque herbal. Combina muy bien con un tiradito de pulpo con salsa de soya, así como mariscos frescos y yodados.

También es ideal para combinarlo con agua tónica, jugos de fruta o con frutos rojos, como frutillas, frambuesas o arándanos. Además se puede mezclar con otros destilados como vermuth o infusiones, como de té verde, melisa o cedrón.

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