Espumante del Desierto, innovación que florece en Tarapacá
Hace unos días, la Universidad Arturo Prat lanzó oficialmente el primer espumante “Vino del Desierto”. Su presentación no es sólo una novedad enológica, sino un acontecimiento que marca un antes y un después para la vitivinicultura del norte de Chile.
El producto se elabora con la cepa patrimonial Tamarugal, fruto de años de investigación en condiciones extremas. El espumante simboliza la unión entre ciencia y tradición, y proyecta a Tarapacá como un territorio capaz de transformar su desierto en un espacio fértil para la innovación y el desarrollo enoturístico.
Con este hito, la región se abre paso en la escena nacional e internacional, mostrando que incluso en el suelo más árido del planeta puede florecer un vino con identidad propia.
Nace un producto único
El lanzamiento se realizó en Iquique, en una ceremonia que reunió a más de 120 asistentes, entre autoridades, productores y académicos. El proyecto fue financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Tarapacá y culmina un proceso de investigación aplicada iniciado en 2022. El resultado: el primer espumante elaborado en el desierto más árido del mundo.
El gobernador José Miguel Carvajal destacó que este logro rescata una cepa única, suma medallas internacionales y abre camino al enoturismo en la pampa. El rector Alberto Martínez subrayó que el espumante refleja el sello “Conocimiento y Territorio” de la UNAP, transformando el desierto en un laboratorio vivo de ciencia y patrimonio.
Innovación productiva
El equipo académico comparó dos técnicas: el método ancestral y el champenoise, aplicados al Vino del Desierto. Esta investigación abre alternativas para diversificar la producción y fortalecer la identidad regional. Marcelo Lanino, director del proyecto, señaló que el espumante se suma a la oferta de vinos blancos y tintos, buscando posicionarse en la gastronomía nacional.
El proyecto no sólo generó un nuevo producto, sino también capacitación y transferencia tecnológica para vitivinicultores de la región. Esto fortalece la agricultura del desierto y aporta al desarrollo de productos con alto valor agregado, consolidando un modelo sostenible.
Degustación y cultura
La ceremonia incluyó una degustación del espumante, acompañada por el cuadro folclórico regional de COFUNAP. Los asistentes pudieron apreciar sus características y su potencial como embajador de Tarapacá en mercados nacionales e internacionales.
Más que el cierre de un proyecto, este lanzamiento marca el inicio de una nueva etapa para la vitivinicultura del norte de Chile. El espumante “Vino del Desierto” simboliza la capacidad de transformar conocimiento científico en innovación con identidad territorial, proyectando a Tarapacá como referente en enoturismo y desarrollo sostenible.
Suscríbete a nuestro newsletter

