Cuidados para tu alimentación en verano

A pesar del contexto actual, muchas personas se han tomado vacaciones para olvidarse de las preocupaciones. La instancia parece perfecta. Sin embargo, lo cierto es que nuestro cuerpo sufre graves consecuencias por dejar de lado la rutina de alimentación que tiene durante el resto del año.

Generalmente, entre el invierno y primavera seguimos hábitos y costumbres que nos ayudan a llevar una alimentación ordenada. Esto, además de mantener nuestro peso, evita problemas digestivos y mejora nuestra salud mental y corporal. En verano ocurre el efecto contrario, donde es común que nos saltemos comidas y no respetemos horarios.

Al respecto, los expertos de ISS Chile, empresa de servicios de alimentación, nos entregan cinco consejos que podemos seguir en estas vacaciones y que ayudarán a ordenarnos.

1. Seguir horarios: Vivir sin preocuparse del reloj es sinónimo de felicidad. No obstante, puede afectar a nuestros hábitos alimenticios. Es importante que, independiente de que estemos en modo de relajo, tengamos en consideración que nuestro cuerpo necesita comer cada 3-4 horas e hidratarse constantemente.

Te recomendamos llevar siempre una botella de agua y colaciones cuando ameriten. De esta manera se evitarán periodos largos sin comer y nuestro cuerpo estará hidratado y sobrellevando de mejor manera las altas temperaturas.

2. Evitar desayunos abundantes: Comer rico es un hecho en vacaciones. A pesar de tener tentaciones, lo ideal es que no nos olvidemos de incluir frutas y verduras frescas, fibra y lácteos. Esto hará que nuestra primera comida del día nos aporte los nutrientes suficientes para evitar el estreñimiento y subidas de peso. Además, nos hará sentir más satisfechos.

3. Controlar carbohidratos y frituras: Durante el resto del año nos preocupamos de comer saludable, pero al llegar el calor y el relajo siempre se da lugar a las comidas altas en carbohidratos. Si bien es prácticamente imposible dejarlas de lado, y tampoco es saludable para nuestro cuerpo, se debe hacer el esfuerzo por controlar la ingesta a medida que transcurre el día. Es decir, siempre incluirlos en el desayuno y almuerzo y evitarlos o disminuir las porciones en la media tarde y cena.

4. Comer en casa: Más de una vez nos hemos percatado que después de una salida a comer terminamos con dolor de estómago. Esto ocurre, porque nuestro cuerpo no está acostumbrado a algunos condimentos. Por lo mismo, se recomienda cocinar en casa y así tener un total conocimiento de qué estamos comiendo. De esta manera evitaremos malestares y ahorraremos dinero considerablemente.

5. Aperitivo saludable: En vez de sentarnos y comer en la mesa, hay veces que optamos por gigantescos aperitivos. En estas instancias, además de que usualmente nos pasamos de la porción sugerida, consumimos más sodio del que nuestro cuerpo necesita. Esto ocurre por los componentes que tienen los productos envasados.

Lo que se sugiere es siempre fijarnos en los etiquetados. La idea es limitarlos y consumir aquellos que tengan un sello como máximo. También se debe evitar incluir condimentos como el azúcar, sal y aceite que, sobre todo en este tipo de preparaciones, pasan inadvertidos.

Siguiendo estas recomendaciones, podrás disfrutar de tus vacaciones sin sentir cambios negativos en tu cuerpo.

Comparte esto:
error: Este contenido está protegido
A %d blogueros les gusta esto: