Brasileños impulsan vino chileno y nuevo enoturismo invernal
El vino chileno encontró en Brasil a su aliado más estratégico. Mientras el consumo mundial enfrenta una caída, los turistas brasileños llegan cada invierno a los centros de esquí de Chile y activan una categoría inédita: el enoturismo vinculado a la nieve.
Allí aparece la iniciativa “Ski and Wines”, desarrollada por AndesWines.com, que conecta las pistas con catas urbanas de vinos premium. El programa acerca el patrimonio vitivinícola a visitantes que no pueden recorrer largas distancias hacia los valles tradicionales.
Es así como se desarrollan degustaciones privadas en Santiago y regiones como Maipo, Colchagua, Maule, Ñuble y Aconcagua. Se trata de actividades que permiten descubrir vinos ancestrales y maridajes con gastronomía local.
Cadena de valor
El proyecto, liderado por el especialista Maximiliano Morales, integra además el pisco chileno, cuya Denominación de Origen de 1931 es la más antigua de América. En las catas se incluyen cócteles y destilados artesanales, ampliando la experiencia desde la montaña hasta la ciudad.
La expansión ya alcanza destinos como Chillán y Las Trancas, donde los turistas disfrutan cenas de maridaje y encuentros con productores. En el norte, Morales impulsa la preservación de viñedos centenarios en Elqui, Limarí y Choapa, vinculando vinos familiares con la gastronomía costera de La Serena.
Este modelo turístico busca elevar el gasto promedio del visitante, abrir nuevos canales comerciales y consolidar el perfil internacional del vino chileno. La llegada masiva de brasileños genera una cadena de valor que beneficia a bodegas boutique, restaurantes y productores de pisco, reforzando la identidad de Chile como destino enoturístico de clase mundial.
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