Vinos blancos y tintos para refrescarse este verano

Las altas temperaturas del verano han llegado y es necesario encontrar una fuente de hidratación, como pueden ser los vinos, siempre con un consumo moderado. Es por ello que acá te dejamos varias opciones para que puedas elegir las que más se adapten a tu gusto.

Los blancos

Los vinos blancos son un clásico del verano y entre ellos destaca el Sauvignon Blanc. Con esta cepa te sugerimos Casillero del Diablo Devil’s Collection White de Concha y Toro. Es un vino joven, seductor y fresco, que combina perfecto con pescados y mariscos, además de distintos tipos de ensaladas.

Asimismo, no puedes dejar de brindar con un Terrunyo Sauvignon Blanc de Concha y Toro. Este vino, de carácter expresivo y elegante. Tiene un cuerpo con dulce madurez, notas de mar y de sal, cítricos, crema de limón, matices de tiza y toques herbáceos. Acompáñalo con tomates frescos, queso de cabra y hierbas, comida thai en preparaciones delicadas o frutas exóticas acompañadas de salsas agridulces.

También está Gran Reserva Tarapacá Sauvignon Blanc, un vino con un aspecto amarillo pálido y reflejos verdosos. Ofrece aromas herbales y florales, como azahar, y cítricos como la lima. En boca posee una acidez refrescante, tiene buen volumen y es equilibrado. Es ideal para refrescar las altas temperaturas de enero y acompañarlo con platos fríos y livianos, como ensaladas y productos provenientes del mar. Como ostiones y camarones, y pescados blancos como merluza y lenguado con salsas a base de hierbas. 

Otra opción es TerraMater Vineyard Reserve Late Harvest 2018, que  proviene del Valle de Curicó. Es de color amarillo con toques dorados intensos y aromas que recuerdan a miel y frutas frescas como el durazno. En boca presenta un equilibrio perfecto entre un alto dulzor y la acidez otorgada por la variedad 100% Sauvignon Blanc. Es un vino con buen volumen y taninos muy suaves, con un final persistente. Sus características lo convierten en un vino perfecto para acompañar postres dulces como profiteroles o bien para servir junto un queso azul. Para disfrutarlo a la perfección, se recomienda servirlo a una temperatura entre 8 y 10 °C.

La Chardonnay es otra cepa blanca de gran aceptación. Con ella se elabora Amelia Chardonnay de Concha y Toro, que ofrece múltiples capas de aromas de flores blancas y peras. Corresponde a un vino refrescante y su maridaje armoniza con atún sellado con sésamo, ostiones gratinados, paella de mariscos, ravioles rellenos de salmón y pastas con salsas levemente cremosas.

¿Y los tintos?

El verano no solo se trata de vinos blancos. Los tintos también pueden ser sinónimo de frescura.

Entre ellos puedes apostar por Amelia Pinot Noir de Concha y Toro, que ofrece por sus notas de cerezas rojas y un matiz de hojas de té negro. Este ejemplar deja un largo y fresco final que queda muy bien maridado con filete de cerdo con salsa de cerezas y granada, betarragas asadas, y diferentes quesos como cheddar o brie.

Otra alternativa es el vino TerraMater Rosé Zinfandel Special Edition. Nació en el Valle del Maipo a partir de parras Zinfandel con más de 40 años de vida traídas a Chile por la familia fundadora de TerraMater. Este producto representa fielmente las características de su cepa, deleitando con un color rosado pálido y nariz expresiva. Tiene un aroma frutal en el que se destacan frutos rojos como frutillas frescas y cerezas. En boca es un vino fresco y jugoso con algo de dulzor y sabores a frutos rojos maduros. Es ideal para disfrutar como aperitivo y maridar con platos como ensaladas de pollo o salmón, pescados blancos, mariscos rosados como machas y ostiones, y quesos suaves. Para disfrutar de todo su potencial, se recomienda servirlo a una temperatura de 10°C.

Una tercera opción es la nueva propuesta de Viña Las Cinco Hermanas, que lanzó su rosé Katru. Es un vino goloso, llenador en boca, pero a la vez con una acidez balanceada, con final largo y persistente. En nariz se caracteriza por su frutosidad, con notas de flores blancas, cítricos, durazno blanquillo, damasco y frutillas maduras, logrando un sabor fresco y único.

Es elaborado con el método del sangrado, producto de cortas maceraciones en frío de uvas provenientes de Cabildo. Se fermentó en barricas usadas de roble francés y americano. Fue batoneado diariamente para otorgarle grasa en boca y potenciar la rica complejidad de sus componentes.

«Es originado por Garnacha, Petit verdot, Cabernet Franc, Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon. En su conjunto otorgan una fruta madura roja, con algo de azúcar residual para darle el dulzor justo y con acidez natural propia del terroir donde se emplazan las uvas”. Así lo señala el enólogo Diego Nicolás.

Este vino, especial para las tardes de verano, lo puedes maridar con entradas frías, mariscos y frutas frescas.

Dulce final

Otra novedad de este verano 2021 es el Late Harvest Rosé de Concha y Toro cosecha 2019. Es un vino dulce de mesa, de cosecha tardía, que destaca por su elegancia y delicadeza.

Está elaborado con uvas de Sauvignon Blanc cuidadosamente seleccionadas y cosechadas a mano. Ellas fueron sometidas a un proceso de pudrición noble en donde la uva alcanza el característico dulzor de los vinos Late Harvest. El particular color Rosé viene de un pequeño porcentaje de uvas de Syrah que se adiciona a la mezcla, entregando un atractivo color rosa pálido.

Este vino destaca por su estilo fresco, complejo y afrutado, donde se perciben notas de durazno blanco, papaya y las clásicas notas de miel, propias de este tipo de vino.

Acompaña muy bien a postres cremosos como cheesecakes y va perfecto con una tabla de quesos maduros. Se aconseja disfrutar a una temperatura más bien fría, alrededor de los 10°C.

Comparte esto:
A %d blogueros les gusta esto: