Consejos para preparar un Barros Luco perfecto

Ayer 9 de junio estuvo de cumpleaños un imperdible de la cocina chilena, el sánguche conocido como Barros Luco. Corría la década de 1910, cuando el Presidente Ramón Barros Luco se hizo conocido por su amor a los emparedados con carne a la plancha y queso derretido. Tal fue su devoción por este plato que la historia se encargó de otorgarle su nombre.

Actualmente es uno de los sándwiches criollos más tradicionales y apetecidos. Y si bien su elaboración parece sencilla, quienes se animan a prepararlo en casa siempre pueden lograr mejores resultados. Es así como el abogado y cocinero Santiago Rodríguez entrega 5 recomendaciones para que la experiencia de preparar un Barros Luco en casa resulte todo un éxito.

1.- Escoger muy bien el tipo de carne: Todo Barros Luco que se precie de tal tiene incorporado un buen bistec de vacuno, pudiendo ser de asiento, posta o lomo. Es el ingrediente central. Si el trozo de carne se compra entero, procura cortarlo en láminas muy delgadas y de forma perpendicular a las fibras musculares. Un muy buen tip es cortar la carne semicongelada, porque es más fácil sacar láminas delgadas. Es mejor muchas láminas delgadas, que pocas con mayor grosor.

2.- Saltear bien es la clave: Una vez cortada la carne, el proceso de salteado es fundamental para obtener el éxito en la preparación. Una buena alternativa es utilizar una parrilla o plancha tipo Panini (como la de Oster). Ella permite cocinar la carne por ambos lados al mismo tiempo y de manera homogénea. Así se logra un resultado inigualable manteniendo los jugos de la carne.

3.- El acompañante ideal: No menos importante que la carne es el queso, y una buena elección puede ser el mantecoso, chanco o de campo. Una lámina lo suficientemente gruesa complementada con mantequilla bastará para que al fundirse logre la magia del Barros Luco. En la plancha podemos fundirlo directamente para obtener un mejor resultado.

4.- Prestar atención al tipo de pan: Si de una preparación clásica se trata, se recomienda optar por la tradicional marraqueta, crujiente y sabrosa. Aunque también es posible salir del paso utilizando pan de molde, pero siempre tostando o calentando su interior con mantequilla.

5.- El toque final: Una vez que los ingredientes están dispuestos en el pan, hay un secreto más para lograr esa crocancia exterior y frescura interior. Se trata de colocarlos por unos minutos en la parrilla o plancha tipo Panini, con un poco de mantequilla por la cara externa del pan, garantizando un resultado perfecto.

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