Cómo disfrutar mejor un espumante en esta fiesta

Una de las épocas más especiales es cuando llega la fiesta de Año Nuevo y, junto a la familia y amigos, brindamos con espumante este gran acontecimiento. Es un instante para celebrar y compartir momentos inolvidables, comiendo rico y disfrutando de las tardes veraniegas en la ciudad.

Además de elegir la mejor comida, una de las opciones favoritas de los chilenos a la hora de celebrar sigue siendo el espumante. Este vino cada vez ha dejado de ser una elección exclusiva de celebraciones especiales y se ha abierto espacio en la vida diaria de las personas.

Para poder disfrutar de esta bebida, Patricio Azócar, enólogo de Cooperativa Capel, entrega diferentes consejos. Su objetivo es que todos puedan aprovechar de la mejor forma los espumantes en esta festividad y el resto del año.

En primer lugar, la copa es esencial al momento de tomar un espumante en esta fiesta. Lo ideal, comenta, es usar una tipo flauta, ya que si se usa una copa de espumante plana se pierde muy rápido la burbuja. Y no solo la forma de la copa es crucial, la limpieza de ella también lo es. A veces, una mala limpieza provoca que un espumante no tenga burbujas, por lo que Azócar recomienda no usar detergentes en el lavado.

¿Sabemos servir el espumante? No hay que ser expertos, pero estos conocimientos ayudarán a disfrutar mejor de la bebida. Es necesario saber que se sirve en dos tiempos: primero, las burbujas casi llenan la copa, llegando a su borde. Una vez que estas bajan, quedan en la mitad de la copa y es ahí donde viene el segundo tiempo con el que la copa queda llena. La botella se pone inclinada y, muy importante, es que la copa no esté fría – pero tampoco caliente-  ya que se pierde la burbuja. 

Por lo mismo, en cuanto a la temperatura, el espumante debe estar frío, cercano a los 7°C. Si está más frío, pierde su aroma y su sensación en la boca es molesta. Por el contrario, si está más caliente, las burbujas tienden a expandirse y se siente que explotan en la boca, lo que no es recomendable.

Las burbujas son esenciales. Al momento de servir, se debe procurar que la copa quede bien dotada de éstas. Según Patricio Azócar, dice que deben ser lo más finas posible y se debe producir un camino fino ascendente de ellas, ojalá siendo lo más estables en el tiempo. “Las burbujas le dan elegancia, efervescencia y diferencia un espumante de un vino tranquilo”, comenta Azócar. 

Sabores y combinaciones

Según el enólogo, la línea Myla es especial entre los espumantes tradicionales, ya que son más intensos y con una sensación de dulzor mayor. Ello acentúa las armonías entre el espumante y las comidas.

Entre sus variedades se encuentra el Myla Extra Brut, que posee la sensación más dulce entre los Extra Brut y combina muy bien con ostras, en especial la chilotas; con salmón ahumado y otros frutos del mar.

Otro Myla, muy versátil además, es el Brut, que puede comerse con pescados, pastas y aves. Finalmente, el Myla Brut Rosé marida muy bien con  frutillas, frutas tropicales, así como con carnes rojas, charcutería y quesos.

En general, el espumante se puede combinar con cualquier comida en esta fiesta, ya que tiene una sensación más fresca, que lo hace agradable al paladar.

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