Sellado al vacío reduce contagios por alimentos

Comenzó la temporada escolar y, como cada año, empacar bocadillos para llevar al colegio volverá a ser parte de las rutinas de las clases presenciales. Claro que este año habrá un paso adicional que hay que tomar: mantener las medidas sanitarias.

Con la comida, los cuidados deben ser aún más rigurosos, pues comer significa llevarse las manos a la boca. Por eso es importante tener las manos limpias y que los alimentos hayan sido muy bien guardados y sellados. Eso los mantiene frescos y libres de todo tipo de contaminación.

Además de los virus, las bacterias que descomponen la comida andan en el aire. Por eso, una de las formas más eficaces de preservar los alimentos es sellándolos al vacío, es decir, empacarlos sacando todo el aire. Si bien el riesgo de contagio siempre existirá mientras no se supere completamente la emergencia sanitaria, este método ayuda a reducir esa posibilidad”. Así lo indica Andrea Longeri, gerenta general de FoodSaver Chile.

Diferentes alimentos

Prácticamente todos los alimentos pueden ser sellados al vacío: sándwiches, yogur con frutas, leche, jugos, frutos secos, y también preparaciones para el almuerzo como carnes al jugo, guisos o arroz. Es así porque las selladoras permiten empaquetar tanto sólidos como líquidos, ya sea en bolsas con cierre zipper como en contenedores e, incluso, botellas y conservas. Además, se pueden refrigerar o congelar, por lo que es una buena idea dejar las colaciones listas para dos o tres semanas. Este sistema las mantendrá frescas y listas para consumir.

“Los alimentos sellados al vacío duran de dos a cinco veces más que cuando se guardan en un contenedor tradicional, dependiendo del alimento, el contenedor y si se refrigera o congela. Por eso, para el caso de las colaciones escolares, es posible prepararlas una vez a la semana o cada quince días y refrigerarlas selladas al vacío. Así se ahorra tiempo en la cocina y al mismo tiempo tienes alimentos frescos disponibles para cada día”, agrega Andrea Longeri.

Si guardas pan, queques caseros o cereales para el desayuno mediante el sellado al vacío, puedes abrir el empaque para sacar una porción y volver a sellar sin problemas. Y es que el proceso que se realiza con las selladoras al vacío es rápido y sencillo. De paso, notarás que los cereales mantienen su crocancia, porque estarán aislados de la humedad de la cocina.

“El queso dura de 1 a 2 semanas al almacenarlo tradicionalmente, pero usando sellado al vacío puedes alargar de 3 a 6 meses. Lo mismo pasa con frutas, como los frutos rojos o frutillas, que por lo general duran 3 o 5 días. Con el sellado al vacío pueden preservarse por 1 o 2 semanas, manteniendo su frescura y calidad”, señala Andrea Longeri.

Este nuevo año escolar incorporará nuevas costumbres para la colación en el colegio: distancia social y un buen lavado de manos antes de comer. Y llevar las colaciones selladas al vacío puede ser una alternativa para poner un nivel de protección adicional a los alimentos.

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