Este verano aprende a preparar una merluza con salsa alioli
La merluza, uno de los pescados más versátiles y apreciados en la mesa chilena, se convierte en protagonista de una preparación que combina sencillez y elegancia: la merluza al alioli.
Con su carne suave y delicada, este plato invita a disfrutar de la cocina con calma, acompañado de aromas cálidos y de un buen vino que realce sus sabores.
La propuesta integra tradición mediterránea con un toque local, logrando un resultado que evoca la calidez de una mesa bien servida.
Merluza al alioli
Ingredientes
Para el pisto (base de verduras mediterránea)
- 1 cebolla.
- 1 pimentón rojo.
- 1 zapallo italiano.
- 2 tomates maduros.
- Aceite de oliva.
- Sal a gusto.
Para la merluza al horno
- Base de verduras al estilo ratatouille o “pisto”.
- 4 lomos de merluza.
- Aceite de oliva.
- Pimienta en grano.
Para el alioli
- 1 huevo.
- 130 ml de aceite de oliva suave o de girasol.
- ½ limón.
- 1 diente de ajo pequeño.
- Sal.
Maridaje
Vino blanco joven.
Preparación
La receta comienza con el pisto, una base de verduras inspirada en la cocina española, similar al ratatouille.
Se pican finamente cebolla, pimentón rojo, zapallo italiano y tomates maduros, que se sofríen lentamente en aceite de oliva hasta que concentran sus aromas y adquieren una textura suave y colorida.
Esta mezcla se dispone en una bandeja de horno como cama para el pescado. Sobre ella se colocan los lomos de merluza, se añade un chorrito de aceite de oliva y un toque de pimienta recién molida.
El pescado se hornea durante unos diez minutos a 170 °C, hasta que las lascas se separen con facilidad, liberando su fragancia delicada.
Mientras tanto, se prepara el alioli, una emulsión que aporta untuosidad y carácter al plato.
En el vaso de una batidora se colocan un huevo, aceite de oliva suave o de girasol, medio limón, un diente de ajo pequeño y sal.
Se comienza a triturar sin mover el brazo hasta que la mezcla emulsiona, y luego se sube y baja suavemente hasta obtener una textura cremosa y firme. Una vez lista, se reserva para el acabado final.
Al retirar la merluza del horno, se cubre con una fina capa de alioli y se gratina con un soplete para lograr un dorado delicado.
En caso de no disponer de soplete, el grill del horno a 200 °C durante dos o tres minutos ofrece un resultado igualmente atractivo.
Maridaje ideal
El plato se sirve acompañado de una copa de vino blanco joven o un Rosé seco, cuya frescura y notas cítricas equilibran la suavidad del pescado y la intensidad del alioli.
“Un Sauvignon Blanc o un Rosé bien seco son opciones perfectas para acompañar este plato sin opacar sus sabores”, recomienda Jaime Roselló, enólogo chileno y fundador de la viña Acróbata.
La merluza al alioli no sólo es una receta, sino una experiencia que combina tradición, frescura y armonía. El contraste entre la suavidad del pescado, la riqueza del alioli y el colorido del pisto convierte cada bocado en un viaje gastronómico que celebra la cocina mediterránea con un guiño a la mesa chilena.
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