Festival Arica Barroca 2026
El XIII Festival de Arte Sur Andino Arica Barroca regresa con una edición que cruza memoria, territorio y comunidad. Durante cinco días, la programación se desplegará en tres escenarios: la ciudad de Arica, el valle de Codpa y la precordillera de Pachama. El eje temático será el canto tradicional y el vino, expresiones que reflejan la identidad cultural del norte de Chile.
La Plaza Colón de Arica será epicentro desde el miércoles 27 con la Feria Sarañani!, donde confluirán artesanías inspiradas en el arte sagrado andino y oficios locales. La Catedral San Marcos, en su aniversario 150, acogerá charlas y exposiciones de esculturas en piedra y bronce. El jueves 28 se vivirá la “noche grande”, con la Gala del Arica Barroca: Coro y Orquesta Sarañani!, danza Jallalla y músicos de afrojazz peruanos.
El viernes 29 el festival se trasladará al valle de Codpa, hogar del vino Pintatani. La iglesia local será escenario de charlas sobre los Andes Franciscanos y los vinos del sur andino, con participación de viñateros y cantores. El cierre estará marcado por el concierto de la Familia Romero, símbolo de la unión entre canto y territorio.
El sábado 30 la experiencia ascenderá a la precordillera. En Chapiquiña y Pachama se realizarán desayunos comunitarios, caminatas patrimoniales, conciertos de bronces y nuevas jornadas de la feria. Una charla sobre órganos indianos del desierto en la iglesia de Pachama reforzará el vínculo entre patrimonio y música.
El festival también impulsa el turismo. Se ofrecen descuentos en hoteles de Arica y Codpa, con tarifas preferenciales desde $49.000 + IVA en Hotel Arica y rebajas en Hotel Samaña, Savona y Aruma. La organización invita a planificar el viaje en aricabarroca.cl, donde está disponible el programa completo.
Arica Barroca 2026 plantea un desafío: crecer sin perder su esencia comunitaria. La gratuidad democratiza el acceso, pero exige financiamiento sostenible. La clave está en mantener a las comunidades como protagonistas y distribuir las actividades para evitar la saturación de territorios frágiles.
El festival no es sólo un evento cultural, es un viaje que conecta ciudad, valle y precordillera en una misma ruta. Una experiencia que reafirma el valor del canto y el vino como símbolos vivos de la cultura sur andina.

