SociedadTendencias

El té de especialidad conquista Chile en cada taza

Compártelo:

El té vive un momento de auge en Chile. Lo que antes era considerado un bebestible cotidiano, hoy se transforma en un producto premium que combina origen, calidad y experiencias sensoriales.

La tendencia hacia el té de especialidad se refleja en la creciente oferta de marcas que apuestan por la trazabilidad y la elaboración artesanal.

Experiencias sensoriales y bienestar

Dilmah, por ejemplo, ha impulsado este cambio con su propuesta de té de origen único de Ceilán, cosechado a mano y envasado en origen para preservar frescura y calidad. El mercado del té negro, uno de los más tradicionales, creció un 4,7%, mientras Dilmah registró un alza de 13,4% en 2025, muy por sobre el promedio de la categoría.

Este fenómeno se vincula con un consumidor que busca experiencias sensoriales y bienestar. El té se integra a distintos momentos del día, desde un English Breakfast para comenzar la mañana hasta mezclas aromáticas o preparaciones frías en la tarde.

Incluso la mixología inspirada en el té gana terreno, incorporando esta bebida en cócteles con y sin alcohol, aportando aromas, frescura y estructura.

“Cuando se incorpora en una bebida, el té puede aportar aromas, frescura o estructura, dependiendo de la variedad que se utilice. Dependiendo de la variedad, puede entregar notas más frescas, más secas o incluso cierta astringencia que equilibra muy bien otros ingredientes”, explica Cristián Pastene, Dilmah brand representative & tea trainer.

Clásicos siguen siendo protagonistas

El mercado mundial confirma esta fuerza, según el informe “Análisis del mercado mundial del té: proyecciones, tamaño, tendencias y perspectivas”, elaborado por IndexBox. El análisis reveló que en 2024 el consumo global alcanzó 31 millones de toneladas, con un valor superior a los US$120 mil millones.

“Hoy es un producto premium, que ofrece una experiencia única y que va más allá de ser un simple bebestible”, señala Rodrigo Treguear, representante de Té Basilur en Chile.

Aunque la innovación marca el pulso del mercado, los clásicos siguen siendo protagonistas, especialmente en otoño. El Earl Grey, blend inglés de té negro con bergamota, se reinventa con versiones que incluyen lavanda, naranja, mandarina y jazmín. El English Breakfast mantiene su carácter fuerte e intenso, ideal para comenzar el día con energía.

El té negro Premium de Ceilán conserva su aroma profundo y versátil, mientras que el Sencha japonés, rico en antioxidantes, vitamina C y hierro, aporta notas herbáceas y dulces que favorecen la concentración y el metabolismo.

Detalles que hacen la diferencia

La correcta preparación es clave para disfrutar el té en toda su expresión. El té verde requiere agua entre 75 y 80 grados y una infusión máxima de dos minutos y medio. El té negro, en cambio, necesita agua entre 85 y 90 grados y no más de cinco minutos de infusión. Dejar el té demasiado tiempo en la taza libera taninos, volviéndolo astringente y amargo, además de eliminar su delicado abanico de sabores.

Más allá de cifras y tendencias, el té se ha consolidado como un símbolo de bienestar. Preparar una taza se transforma en un ritual de pausa y desconexión, un espacio para reconectar en medio del ritmo diario. En Chile, esta búsqueda de calidad y experiencia sensorial asegura que el té de especialidad seguirá ganando terreno, sin dejar de lado los clásicos que acompañan cada estación.


← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Este contenido está protegido

Descubre más desde Mostos y Destilados

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo