Dos íconos gastronómicos regresan a la ciudad de Santiago
Este nuevo año 2026 comienza con buenas noticias para los amantes de la gastronomía en Santiago. Dos restaurantes que marcaron época en la escena local reabren sus puertas con renovadas propuestas y el respaldo de figuras clave del rubro.
Por un lado está el clásico Valle de Oro, local que vuelve tras 14 años de ausencia. La otra reapertura corresponde a Jerónimo Cocina del Mundo, que retoma su presencia en Chile con una apuesta fresca y cosmopolita.
Platos tradicionales chilenos

Valle de Oro, recordado por su cocina tradicional chilena y su ambiente familiar, renace en el corazón del barrio El Golf, en la comuna de Las Condes. El restaurante, que cerró en 2011, fue durante décadas un referente de la cocina criolla, con platos emblemáticos como el pastel de choclo, las cazuelas y los mariscos del litoral central.
Su reapertura busca recuperar ese espíritu, pero con una mirada contemporánea que incorpora técnicas actuales y una carta más versátil. El nuevo local mantiene el nombre original y se instala en un espacio completamente remodelado, con capacidad para más de 100 comensales y una ambientación que mezcla lo clásico con lo moderno.
Con sazón internacional

En paralelo, el Grupo Gastronómico Los Lirios anunció el regreso de Jerónimo Cocina del Mundo, liderado por el reconocido chef peruano Moma Adrianzén. La inauguración está prevista para el 9 de enero en el Edificio CV Galería, ubicado en Alonso de Córdova, Vitacura.
Con una inversión de US$1 millón, el restaurante retoma su concepto de “cocina callejera” internacional, con platos que recorren sabores mexicanos, peruanos, asiáticos y mediterráneos. La carta incluye ceviches, tiraditos, sushi, carbonara, comida thai y tacos, todo bajo una propuesta creativa y festiva que caracteriza el estilo de Adrianzén.
El proyecto es encabezado por José Luis Ansoleaga, empresario detrás de marcas como La Cabrera, Piegari, Hacienda Macharí, Marieta y KATŌ. Esta reapertura viene a complementar la oferta del grupo, sumando una propuesta de cocina de autor con fuerte identidad latinoamericana.
El diseño del nuevo espacio estuvo a cargo del estudio chileno Grisanti & Cussen, y contará con zonas diferenciadas: barra fría, cocina caliente y área josper, técnica de cocción que permite trabajar con fuego directo y ahumado.
Marcas con historia
Ambos regresos reflejan una tendencia creciente en Santiago: la recuperación de marcas con historia y la apuesta por cocinas con personalidad.
Mientras Valle de Oro busca reconectar con la tradición chilena, Jerónimo se posiciona como un punto de encuentro para quienes buscan experiencias gastronómicas globales, sin perder el sabor local.
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