martes, mayo 21, 2024
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Carignan, la cepa olvidada que vuelve a brillar

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Hoy, 31 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Carignan, una cepa tinta originaria de la región española de Aragón. Es una uva muy antigua, que se cree que fue cultivada por primera vez en el siglo IV a.C. en el Mediterráneo oriental.

La Carignan es muy vigorosa y productiva, lo que la ha hecho popular en regiones cálidas con suelos pobres. Sin embargo, su producción de taninos y acidez puede ser alta, lo que la ha hecho una cepa difícil de cultivar y vinificar.

Esas mismas razones explican que, pese a que fue una cepa muy popular a lo largo de la historia, en los últimos años ha ido cayendo en desuso. En ello influyó que -con el paso del tiempo- fuera considerada una cepa de baja calidad y fuese abandonada en favor de cepas más modernas. En Francia, por ejemplo, la superficie plantada con ella se ha reducido a la mitad en las últimas décadas.

Mayor interés

Sin embargo, en años recientes, la Carignan ha experimentado un renacimiento. Ello, gracias a los esfuerzos de numerosos enólogos que buscan rescatarla y darle el valor que merece.

Predio plantado con Carignan en la región del Maule.

Profesionales de diversos países productores han puesto nuevamente sus ojos en ella. En eso influyó su gran versatilidad, que puede dar lugar a una amplia gama de estilos de vino.

En su versión más básica produce vinos tintos sencillos, de color rojo rubí intenso y aromas de frutos rojos y especias. Sin embargo, en manos de un buen enólogo, puede dar lugar a vinos complejos y elegantes, con sabores de frutas negras, hierbas secas y minerales. En todos los casos es ideal para acompañar carnes rojas, quesos curados y platos especiados.

Estilos particulares

En países como España, Chile y Argentina, los enólogos están recuperando esta cepa y elaborando vinos de alta calidad.

Por ejemplo, en Chile es una cepa relativamente poco conocida. Sin embargo, hay algunos productores que están trabajando para darle una nueva vida. 

Es el caso de VIGNO o los Vignadores del Carignan, una agrupación de viñateros de la región del Maule creada en 2010 para rescatar ese valioso patrimonio vitivinícola. En la actualidad es una marca colectiva privada que logró consolidarse en el mundo del vino por la fuerza conjunta de sus 17 viñas.

Hoy la Carignan está dentro de las diez cepas tinta más plantadas en el país, después de otras variedades insignes como Cabernet Sauvignon o Merlot. Según el último Catastro Vitícola 2021 del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, hay 940,6 hectáreas en todo el país, casi 800 de las cuales están en el Maule. Esos productores elaboran un vino que se caracteriza por sus aromas de frutos rojos, especias y minerales.

En España, por su parte, es una cepa tradicional de la región de Cataluña. Esos vinos catalanes son conocidos por su intensidad aromática y su carácter mineral.

En Argentina, en tanto, la Carignan se encuentra principalmente en las regiones de Mendoza y Salta. Esos vinos argentinos son generalmente de cuerpo medio, con aromas de frutos rojos y especias.


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