viernes, junio 21, 2024
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10° concurso del vino del Itata encantó con la calidad de sus vinos

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El fin de semana se dirimió la décima versión del concurso del vino del Valle del Itata organizado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP. El Gran Oro al mejor vino elaborado por mujeres fue para un Cinsault 2023 de Viña Keltrewe y el Gran Oro a Juan Rosales como mejor vino del concurso con el espumante Cinsault 2014.

En esta versión se evaluaron cerca de 120 muestras de vinos en la viña Santa Berta, en el corazón de San Nicolás. Allí se eligieron los mejores vinos del Itata de las cepas País, Moscatel y Cinsault, además de los mejores espumantes y los mejores vinos mezcla y de otras cepas. 

En esas categorías, los premios fueron los siguientes: 

  • Mejor vino Cinsault, Rita Gajardo, Viña Keltrewe, Cinsault 2023, Santa Cruz de Cuca, Chillán.
  • Mejor Vino País, Luis Lagos Nova, Viña San Luis, Nüyün País 2023, Guarilihue, Coelemu.
  • Mejor Vino Espumoso, Juan Rosales Casanova, El Renacer 2014 Espumoso Cinsault, El Quilo, Ranquil.
  • Mejor vino Moscatel de Alejandría, Liz Soto, Aurora Moscatel de Alejandría  2023, Guarilihue, Coelemu.
  • Mejor vino Mezcla y otras Cepas, Joel Neira, Viña Piedra del Encanto, Carmene Rosé 2023, Bularco, Ranquil.

Mayor visibilidad

“El vino que ganó Gran Oro es un vino Cinsault 2023. Soñábamos con un vino que no tuviera defectos y logramos un vino con buen cuerpo, con un buen grado alcohólico, muy rico, de muy bonito color, un vino que para nosotros es un orgullo”. Así lo comentó una emocionada Rita Gajardo, de Viña Keltrewe. Agregó que «por eso agradezco a INDAP, que siempre detrás de nosotros apoyándonos. Además, concursos así nos sirven para la publicidad. Entonces es maravilloso tener una medalla en el vino”, comentó tras la premiación.

Para Michael Rosales, que recibió el Gran Oro en representación de su padre y como coautor del Espumante Cinsault, este premio es un espaldarazo. Que ayuda a mantener viva una tradición y a dar valor a las cepas. “La viña es algo que no se olvida, yo lo valoro mucho, porque sé cuánto se esfuerzan. Me emociona este logro, porque es un reconocimiento. Sé que para mi padre fue un golpe anímico para lo que él hace día a día, también para toda mi familia. Agradecido completamente que haya dado fruto todo el esfuerzo que ha dado en el tiempo”, declaró. Añadió que “decir a todo joven que no olvide sus raíces, de dónde somos. El mundo vitivinícola es un mundo muy débil, pero aún así se da en esta instancia donde se reconoce y eso nos ayuda. Y este logro fue realizado en conjunto, fue toda una familia detrás de este espumante”. 

La directora de INDAP Ñuble, Fernanda Azócar, manifestó que “este es un concurso muy esperado por nuestros viñateros y viñateras. Porque pone en valor aún más las distintas cepas del Valle del Itata, los procesos creativos que tienen nuestros viñateros, la relación con la parra, la relación con el suelo, con el clima, y eso lo ve el jurado del concurso. Este año, además, se incluyó una nueva categoría, el mejor vino por manos de mujer y la composición del jurado también es paritaria”, destacó. “Por lo tanto, es un concurso con mucho carácter, mucho diálogo, que apoya a nuestros viñateros, que se vieron altamente afectados por los incendios forestales. Esta es una medida que refuerza el espíritu noble que tienen nuestras parras y sobre todo nuestros viñateros para seguir adelante”, agregó. 

Productos de calidad

Fernanda Valenzuela, socia fundadora de la Asociación de Mujeres en el Vino de Chile, valoró la competencia. Destacó que “cada vino que probamos, dice que Itata tiene mucho que mostrar, cosas que mejorar y, por supuesto, INDAP está detrás, apoyando. Itata tiene historia, patrimonio, un territorio muy potente, donde algunas cepas y estilos de vino nos sorprenden porque son miradas diferentes. Pero también nos da la garantía de que no se ha perdido la tradición y la cultura. Por mejorar, está la sostenibilidad, calidad, y aceptar que hay diversidad y no tratar de que todos los vinos sean iguales”. 

El enólogo, y parte del directorio de la Asociación de Enólogos de Chile, Juan Francisco Alvarez, también opinó al respecto. “Veníamos con la preocupación por lo que sucedió esta temporada con los incendios y debo admitir que, como parte del jurado, quedamos sorprendidos con la calidad de los vinos. Hay muy poca presencia de humo notorio y están con una calidad excepcional”, destacó . “Si hubo alguna incidencia, es quizás el excesivo calor en el verano, que se nota en un punto de madurez superior en algunos vinos, pero el humo prácticamente no está. En lo particular, me sorprendió la calidad de los espumantes del Itata”. 

Durante la premiación se entregó un reconocimiento a los miembros del jurado. A ellos les correspondió la responsabilidad de realizar catas a ciegas para dirimir a los mejores productores en las categorías mencionadas. Además hubo un reconocimiento para Guillermo Pascual, enólogo de la zona, por su defensa permanente al valle del Itata, quien -además- ha estado en 9 de las 10 versiones del concurso del vino.

En cada categoría, los premiados obtuvieron una medalla de oro, un pallet de botellas y un rollo de mil sellos de medalla de oro para sus botellas. Los dos premios gran oro, además recibieron 1.000 sellos con esta distinción y una cuba de mil litros de acero inoxidable.


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