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Los 5 platos favoritos en Chile para disfrutar en invierno

El invierno no sólo se vive en las calles frías y las montañas nevadas, también se saborea en la mesa con estos cinco platos clásicos de la gastronomía nacional
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El invierno chileno no sólo se vive en las calles frías y las montañas nevadas, también se saborea en la mesa. Cuando las temperaturas bajan, los hogares se llenan de aromas intensos y guisos humeantes que evocan tradición, memoria y calor humano.

La cocina se convierte en refugio, y los platos típicos se transforman en protagonistas de encuentros familiares y escapadas urbanas. De hecho, una reciente encuesta 5C de Cadem reveló cuáles son los cinco favoritos de los chilenos para enfrentar la temporada.

Son recetas que no sólo alimentan, sino que también conectan con la identidad cultural y el placer de compartir.

Los top 3

La cazuela se mantiene como el plato más representativo del invierno chileno. Preparada con carne —vacuno, pollo, pavo o cordero—, papas, zapallo, choclo, arroz y verduras, ofrece un caldo nutritivo y reconfortante. Su popularidad se refleja en que uno de cada tres encuestados la eligió como su favorita. Además, cada 30 de julio se celebra oficialmente el Día de la Cazuela, reafirmando su condición de ícono nacional.

En segundo lugar aparecen los porotos con rienda, elaborados con porotos, tallarines, zapallo y aliños. Su textura cremosa y su capacidad de saciar los convierten en un plato ideal para jornadas frías. A menudo se acompañan con longanizas o incluso con huevo, reforzando su carácter casero y abundante.

Las pantrucas ocupan el tercer lugar. Este caldo con trozos de masa, carne y verduras es un clásico de la cocina chilena, especialmente en zonas rurales. Económico y reconfortante, ha pasado de generación en generación y sigue siendo un símbolo de la cocina casera que se disfruta en familia.

Más sabores criollos

El charquicán, preparado con papas, zapallo, verduras y carne molida o charqui desmenuzado, suele coronarse con un huevo frito. Su nombre proviene del quechua charquikanka, “revoltijo con charqui”. Es uno de los guisos más representativos de la cocina criolla y mantiene su vigencia en la mesa invernal.

Aunque fuera del podio, la carbonada sigue siendo un clásico. Se distingue por sus ingredientes picados en cubos pequeños y uniformes, ofreciendo un guiso liviano pero aromático. Carne, papas, zapallo, choclo, arroz y verduras se combinan en una preparación que equilibra sabor y suavidad.

Estos platos reflejan la estrecha relación entre gastronomía y estaciones. Porque el invierno chileno se vive con cocción lenta, caldos y legumbres que aportan energía y evocan recuerdos familiares.

La encuesta confirma que, pese a nuevas tendencias, los clásicos siguen siendo protagonistas en la mesa nacional.


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