Vino celebra sus dos décadas con edición especial

El primer Carmenere de Concha y Toro cumple dos décadas y lo celebra con un vino de edición limitada: Terrunyo 20 años Carmenere 2018. El producto, que no estará a la venta, busca homenajear a su primera versión resaltando las características y cualidades del viñedo de Peumo.

Su origen se remonta a mediados de la década de 1990, cuando el ampelógrafo francés Jean Michel Boursiquot hizo un gran descubrimiento en los viñedos del Valle del Maipo. Comprobó en terreno que el llamado Merlot chileno era en realidad una cepa francesa que por años se pensó estaba extinguida: la Carmenere.

Este hecho no solo tomó por sorpresa a la industria vitivinícola nacional, sino que también a todo el mundo del vino. De inmediato se presentó el enorme desafío de tomar esta maravilla vitivinícola del siglo 19 y convertirla en una variedad propia, con vinos capaces de competir con los grandes a nivel mundial.

Gran desafío

Concha y Toro fue una de las primeras viñas en atreverse con este nuevo proyecto. Es así como con la añada 1998 nació Terrunyo Carmenere, el primer Carmenere de Concha y Toro y el primer vino chileno etiquetado como tal, que este año cumple dos décadas.

El vino proviene del viñedo Peumo, en el valle del Cachapoal, que se caracteriza por estar naturalmente protegido y situado a 170 metros sobre el nivel del mar. Sus suelos son profundos, franco-arcillosos de origen aluvial. Gracias a una primera capa de arcilla retienen la humedad, lo que permite que la parra esté activa hasta la cosecha (mayo), además de controlar el crecimiento y madurez de los racimos. El cuartel 27 del viñedo de Peumo es el cuartel histórico del cual proviene Terrunyo Carmenere.

Para este vino de edición limitada, Marcio Ramírez, enólogo jefe de la línea Terrunyo, decidió replicar la forma en que se hizo el Carmenere en 1998. Solo usó la parte central del cuartel y vinificó la fruta un poco más temprano. “La única diferencia que tiene esta cosecha con la original de 1998, es que no quisimos usar madera nueva. Este vino solo tiene madera de primer y segundo uso, ya que nuestra idea era resaltar las características y cualidades del Carmenere de Peumo. Queríamos que mostrara todas sus especias, su vibrancia y su frescor”, enfatiza el enólogo.

Este vino busca mostrar el gran orgullo que Concha y Toro siente por el Carmenere de Peumo y sus dos décadas de vida. Es un vino que viene a consagrar el inmenso trabajo que se ha realizado con la cepa y con su terroir, Peumo, reconocido mundialmente como el mejor lugar en Chile para la producción de esta variedad.

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