Hoy es el Día Internacional del Sommelier

El Día Internacional del Sommelier se celebra cada 3 de junio en conmemoración de la creación en Francia en 1969 de la ASI, Asociación de la Sommellerie Internacional. Actualmente Chile cuenta con más de 120 sommelieres profesionales, muchos de los cuales se han ido al extranjero a buscar nuevos horizontes, con óptimos resultados en sus labores.

“Necesitamos más sommelieres profesionales. Recordar que, si bien la base es el vino, también se pueden ir perfeccionando en café, té, aceite de oliva, entre otros. La diversidad laboral es muy amplia, es una carrera entretenida, donde puedes abarcar diversas áreas”. Así lo explica Marshall Strika, el director académico de la Escuela de Sommeliers de Chile.

La especialidad no es muy conocida en Chile, a pesar que el país es una de las naciones líderes en producción y exportación de vinos. A modo de información, un sommelier se encarga de transmitir lo que el vino manifiesta desde que sale de la bodega hasta que llega al restaurante, hotel u otro tipo de establecimiento. Es quién recomienda a los comensales qué bebida elegir de acuerdo al plato en cuestión. También, por los conocimientos adquiridos, está en condiciones de diseñar una carta de vinos en un restaurante, asesorar a clientes en vinotecas, dirigir una cata, organizar eventos, etc.

“El rol de sommelier en el Chile actual es clave. El mundo y la industria gastronómica y vitivinícola se han ido sofisticando por la globalización, donde se accede a la información de manera inmediata. Hay clientes más informados y demandantes -por lo menos en el área de los vinos-, lo que hace que debemos satisfacerlos en la toma de decisiones de consumo. Y es aquí donde el sommelier actúa como el apoyo perfecto entre ese océano de conocimiento y la recomendación más certera para que el consumo sea satisfactorio”. Asó lo manifiesta Carlos Arellano, vicepresidente de la Asociación Nacional de Sommeliers de Chile (ASCL).

Algo de historia

La iniciativa de formar sommelieres profesionales en Chile nace a fines de 2001, y responde a la necesidad de profesionalizar esta actividad y ofrecer oportunidades concretas para quienes optan por esta labor. Mas de 2.500 alumnos han sido formados. “Queremos que sean referentes en conocimientos sobre lo que se está haciendo y produciendo en los países del sur de América”, agrega Carlos Arellano.

Es en dicho contexto, la ASCL entregan esa formación técnica en tres niveles. “El objetivo de la Escuela de Sommelier de Chile es profesionalizar y perfeccionar el servicio del vino y sus bebidas en Chile. Durante estos años, el nivel de interés de extranjeros en viajar a Chile para formarse nos ha permitido ampliar nuestros horizontes, y diversificar al sommelier profesional de manera global”, comenta Marshall Strika.

El aumento en las exportaciones, junto con la modernización del vino chileno hizo ver la necesidad de profesionalizar el servicio del vino, tal como lo han hecho las principales naciones elaboradoras en el mundo. “Como país productor de vinos, e importante exportador a nivel global, es nuestra responsabilidad y deber patriótico conocer nuestros vinos  y los de nuestros vecinos. La finalidad es salir al mundo a vender esta riqueza que tenemos desde el punto de vista geográfico y patrimonial. No es menor decir que llevamos más de 400 años produciendo vinos. También cabe destacar que Chile es una zona climática y geográficamente privilegiada».

Desafíos presentes y futuros

Carlos Arellano advierte que «la diversidad de territorios de mar a cordillera y de norte a sur, de la mano de los enólogos que trabajan hoy en Chile, debería dar mucho que hablar en los próximos 10 años. Y el sommelier es el encargado de mostrarle este mundo al consumidor”.

Por último, el vicepresidente de la Asociación Nacional de Sommeliers de Chile establece que “debemos proteger nuestro patrimonio cultural. Defender las formas campesinas de hacer vino, que han perdurado por generaciones, y que nos permiten descubrir brebajes e historias del pasado, tal y como los europeos tienen las suyas propias. Creo que las futuras generaciones de sommelieres deben luchar con más fuerza por estar presentes en la cadena del vino a la mesa. Queda mucho por hacer y nosotros somos pilares fundamentales en ese hacer”.

En el día que se celebra el aniversario número 50 de la Asociación de la Sommellerie Internacional, la sommelería chilena tiene, sin dudas, mucho para aplaudir y mucho más camino por transitar.

Comparte esto:
A %d blogueros les gusta esto: