Avances en sustentabilidad en viñas chilenas

Dos grandes avances en materia de sustentabilidad se han producido en los últimos días en la industria del vino chileno. El primero involucra a Viñedos Veramonte, que se convirtió en la primera bodega de Casablanca -y la tercera de Chile- en recibir el Certificado de Enoturismo Sustentable.

La validación la entregó el Consorcio Tecnológico I+D Vinos de Chile con alcance en el área morada del turismo sustentable. Esta área integra todo lugar físico donde se realizan acciones enoturísticas dentro de las instalaciones de la viña. Los puntos que fueron evaluados fueron gestión general, gestión ambiental, calidad y servicio, aspectos sociales, sustentabilidad económica e implementación y requisitos. 

“Estamos muy felices de ser los pioneros en el Valle de Casablanca en contar con el Certificado de Enoturismo Sustentable. Y así seguir validando nuestra filosofía conectada con la naturaleza y nuestra búsqueda por el rescate de nuestra tierra. Tenemos puestos los ojos en el futuro, teniendo como objetivo implementar más iniciativas que contribuyan al cuidado del medio ambiente. El enoturismo es un área fundamental, en tanto es nuestra oportunidad de comunicar y compartir nuestra filosofía con el consumidor de nuestras marcas y los visitantes en general. Además de nuestros propios colaboradores y comunidad” comenta Constanza Moya, gerente de enoturismo.

Veramonte también cuenta con la certificación de Viña Orgánica y Vegan, y el Código Nacional de sustentabilidad creado en el 2011 por la Asociación de Vinos de Chile. Este último es de carácter voluntario, orientado a incorporar prácticas sustentables en el mundo del vino.

Subgerencia de sustentabilidad

El segundo avance lo presenta el grupo vitivinícola Ventisquero Wine Estates, cuyo objetivo es convertirse en una empresa cada vez más sustentable. Para ello acaba de crear la subgerencia de Sustentabilidad que depende directamente del área de Viticultura.

La firma lleva más de una década trabajando en el área de sustentabilidad de manera transversal a las distintas áreas y obteniendo resultados cuantificables. Ejemplo de ello es el más de 50% de ahorro de agua para riego en promedio por hectárea. Una de las zonas con mejores resultados son los viñedos de Trinidad y en Apalta, donde se bajó 75% el uso del agua respecto a lo que se utilizaba antes. 

Otra iniciativa interesante es el 100% Dry Farming que se está haciendo en una zona del viñedo Apalta. Allí las montañas con arcilla y granito actúan como “esponjas” y se ha logrado generar 14 há de viñedos con cero riego, ahorrando más de 450.000 m3/año de agua. 

Viviana Fonseca, enóloga de profesión y con una vasta experiencia en el área de viticultura, será la cabeza de esta nueva área de la empresa. Allí se enfocará en certificaciones, asegurar procesos, correcto uso de residuos, etc.

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